Correas para perros

El la correa de tu perro es una herramienta indispensable para manejar y educar a tu compañero. Para seleccionar una correa para tu perro debes tener en cuenta ciertos aspectos como la raza de tu perro, el tamaño, la fuerza o empuje que puede desplazar.

La valoración del artículo para comprar una correa destinada a un pero grande que para un perro pequeño difiere en muchos aspectos que debes considerar.

También debes prestar atención a qué comportamiento tiene tu perro y si debes adquirir una correa corta para que siempre se mueva junto a su dueño o una corra más larga que permita que el perro pueda recorrer un espacio más amplio.

Por supuesto, que la calidad, materiales y el diseño también son aspectos a tener en cuenta a la hora de seleccionar para tu mascota la correa más cool posible.

Elige en nuestra tienda oline la correa que tu perro seleccionaría si supiera manejar el ratón. Seguro encuentras una correa barata dentro del presupuesto que estas manejando.

¿Cómo usar la correa del perro de forma correcta?

Lo primero que te aconsejamos es que tengas mentalidad de disfrutar el paseo con tu perro. Es una experiencia muy satisfactoria y relajarte si sabes buscar en ella todo lo que te puede aportar pasear junto a tu perro.

El perro siente tu energía y disposición al paseo entre otras cosas, por la correa. La tensión y forma de coger la correa le trasmite mucha información a tu perro. Si estás en tensión, no dudes que se la trasmitirás a tu perro. Por ejemplo, si la agarras anudada en tu mano con miedo de que salga corriendo o muerda a otro perro, ten seguridad que tu canino estará en modo de tensión y preparado para saltar a la primera ocasión.

Por otro lado, también la correa te dará información sobre cómo se siente tu perro, si está excitado o relajado, si siente miedo… La correa es un medio de transmisión de emociones y sensaciones en los dos sentidos.

En general, lleva la correa sin excesiva tensión y sujeta con dos dedos. Ajusta la longitud dependiendo del espacio que tengas en el paseo. Por ejemplo si tienes espacio suficiente, deja que huela y relaja la sujeción de la correa.

En espacios más reducidos lleva la correa más corta para que el perro camine junto a ti, pero siempre con la correa relajada.

Ajusta la tensión con la correa enviado información a tu perro para corregir cuando sea necesario una posible sobreexcitación.